Libro, salud Reproductiva. Mi punto de vista.

En ésta nueva  página, paso a contar un poco  mi historia,  es el proyecto de un libro, de  salud reproductiva,  iré añadiendo capítulos.  mis lectores podrán ir  leyendo y haciendo comentarios  cuyas respuestas podrán ir siendo añadidas,  a ver cómo funciona éste experimento.

Al principio de cada  capítulo, encontrareis un link. de descarga  que llevará  a  una  dirección desde donde se podrá descargar un archivo PDF que puede ser leído en muchos formatos.  Descarga el capítulo.

“Todos los días, ¿adonde se va la vida?, ¿ es un continuo fluir hacia nuestros recuerdos, donde se forja la realidad?. ¿O es la realidad la que forja nuestros recuerdos?.

La realidad pasada es la que recordamos, pero la realidad presente es la suma de todas las realidades actuales a nuestro alrededor y mucho más allá, lo que indefectiblemente nos permitiría modificarla, con un esfuerzo de voluntad.

Se convierte la vida en un esfuerzo creativo o destructivo, según nuestro libre albedrío.

Si esto es así la muerte es sólo la interrupción en la creación de recuerdos, dejando a nuestro paso una creación, que es la que nos acerca a una fuerza mayor termodinámica, que rige las leyes de la vida y que nos guía en buen sentido.”

INTRODUCCIÓN

Consejos de  Salud  Reproductiva.

Se trata de un  libro de bolsillo que  busca quisiera responder a una necesidad sentida.

Que es la posibiliad de acceder a información  confiable y actual en temas que frecuentemente nos preocupan, y donde la información que se encuentra en Internet es tan amplia y  extensa que se hace difícil desglosar lo que es importante de lo que no lo es.

Sé que existen muchos manuales en el mercado pero siento que no llenan en forma  clara un objetivo,  que es explicar de manera sencilla  conceptos que ayuden un poco a saber  que es lo  sucede en un determinado momento cuando  el equilibrio de nuestro sistema se rompe y  aparece la enfermedad  o estados  que pueden llevarnos  a sentirnos   mal.

QUIEN SOY: 2013-10-18 17.53.15

Hablando un poco de mi,  soy ginecológo,  hijo de ginecológa,  y hermano de ginecológico,  o sea que alguna cosa en los genes debo tener que me arrastra a  ésta pasión que es la medicina  reproductiva.

Mi periplo por la medicina comienza en la Universidad de Carabobo, cuando en una etapa de crisis social,  similar a  la actual,   el entonces presidente de la República   Carlos Andrés  Pérez, socialista  amigo de Felipe Gonzalez y co fundador de la internacional socialista, decidió que para acallar las protestas estudiantiles contra  las medidas que  habia tomado su gobierno orientado  por   el  omnipresente  Fondo Monetario Internacional,  decide suspender las clases en las universidades.

Estaba sentado en el sofá de la casa viendo el Llanero Solitario, cuando entró  un primo mayor y me  increpó por el tiempo que perdía, sembró la idea de que  debía  hacer algo y me dado que  mi madre  podía hacerlo, decidimos hacer el petate y volar a México a  estudiar en una universidad seria, que diera clases.

Acabé en la ostentosa Universidad Autónoma de Guadalajara,  portento de organización, el primer dia de clase te entregaban un librito  donde estaban todas las clases, temas y temarios, dias de examen  y la programación de todo el semestre  que se cumplía como un ritual sagrado.

Educación de derechas opus deista,  estricta y exigente,  2 años  bastaron  para querer regresar a mi patria, había un programa de equivalencias con  la Universidad de Los Andes y de repente me vi de vuelta. Habia problemas de cupo  y fue la primera vez que me sentí extranjero, es curioso en México nunca sentí  menosprecio.

La competencia por los cupos nos aplicó la etiqueta de “mexicanos” a los que regresamos, siendo mal vistos  pues  restábamos oportunidad  a los que se habían quedado, haciendo un semestre al año o menos.

Vida de estudiante  buenas notas,  esfuerzo,  farmacología, fisiología, anatomía, histología, embriología,  biología, bioquímica,  ética médica, epidemiologia,  anatomía patologica,  demografia, Fisiopatología y pare usted de contar.

Hormonas, cambios anhelos, miedos, destrezas,  el principal temor: dejar de aprender algo que luego necesitara  para salvar una vida.

Llega el internado luego de  acabar  el ciclo básico de  4 años, el Hospital, los pacientes,  el contacto directo,  la semiología, el arte de  extraer lo que siente  el paciente,  relacionarlo con lo que se encuentra al examinarlo, hacer  las deducciones  de lo que está pasando, establecer un diagnóstico presuntivo, plantearse ¿y si no es esto, qué otra cosa puede ser?,  pruebas confirmatorias,  realizar planes para tratamiento y dar la información al paciente de manera que pueda ser bien entendida,  respetando  sus derechos de  autonomía, justicia, beneficencia y no maleficencia (Ética media básica).

Dos años dedicados a desarrollar estas  habilidades en  múltiples clínicas, en Medicina Interna, en Pediatría,  en Cirugía  en  Ginecología y obstetricia. Y en las principales subespecialidades, Libros , temas, seminarios,   profesores exigentes,  profesores indolentes,  profesores frustrados.  Buscar siempre  al que te puede ayudar y pegarte a él como una lapa, exprimirlo  y sacarle todo su saber que si te ve el interés te lo dará  con gusto. Exámenes, jurados,  trabajos. Discusiones de casos,  algún diagnóstico  brillante  que sorprende al tutor. Apostolado, noches en vela,  café,  coca cola,  gastritis por comer mal,   sin tiempo para nada más.

Con frecuencia al terminar una  explicación  venía la pregunta: ¿Y cuando esté  haciendo la rural y me llegue un caso así, cómo lo manejo?, y la respuesta paciente  y clara del tutor.  Donde te explica errores  que se habían de evitar.

Un buen  día, te monas en un maremagnum de emociones y preparativos que terminan cuando  el Rector de la Universidad , en  mi caso el  “Rector de rectores”  en un acto solemne  te  llama al estrado, subes vestido con toga y birrete, te colocas al frente  te estrecha la mano, te informa. “En nombre de la república y por autoridad de la Ley le otorgo a usted el título de Médico Cirujano”. Te quitas el birrete,  te coloca  la medalla,  te entrega el título y te da el anillo.

Imagen tomada de Wikipedia

Ya está oficialmente  eres médico, en un segundo pasan frustraciones, noches en vela, dias de ayuno,  pacientes  vivos,  pacientes que se fueron, lágrimas  contenidas,  frustraciones guardadas,   y piensas que todo vale la pena.

Hasta que llega la primera guardia,  entonces te das cuenta que la práctica profesional  es muy diferente a la práctica tutelada, sientes la responsabilidad de  la receta como una placa de concreto sobre tus hombros y antes de entregarla, preguntas de nuevo  la posibilidad de alergias, y explicas los efectos secundarios. Llevas  grabadas en tu sistema límbico el primer principio terapéutico de todos:  “primo non nocere”,  primero no hacer daño. Lo que quiere decir que la intervención,  diagnóstica, de tratamiento o de recomendaciones no  hagan  mas daño a  ésa persona que pone su vida en tus manos.

Vas haciendo,  aciertas, te equivocas, corriges  aprendes más de los errores que de los éxitos,  y la máxima “los médicos no se pueden equivocar  pues los errores en medicina se entierran”, la tienes presente  en  cada paciente que visitas,   revisas y vuelves a revisar, síntomas,  variables,  laboratorios  tratando de integrar todo en un cuadro fisiopatológico que lo explique.

Y dolorosamente aprendes  que aún haciendo todo bien,   con todo a mano,  con eso estado del arte de la técnica,  preparándote al máximo y estudiando, aún así es posible que el resultado final   no sea el que se espera,   aparece el  fantasma de las complicaciones, que no son más que variables imposibles de controlar, que tienen que ver con  características individuales de cada paciente, de la patología que le ocupa, de su anatomía  especial de su genética  o de sus mecanismos de función y de respuesta que  pueden variar por factores internos o externos.  Es decir  son muchas las variables que influyen en un resultado,  y es tu responsabilidad controlarlas todas las que puedas,  sin embargo siempre salta algún  lobo  entre las ovejas y  es allí donde la experiencia y el trabajo en equipo con otras especialidades, y la humildad  logra un papel   importante en  lograr el objetivo final que siempre es restablecer la salud al enfermo.

Luego de dos años de internado de postgrado, que no son la especialidad  es un poco lo que se trata de implementar en España como troncalidad,   se ha de trabajar como médico  general  pasando por  varios servicios al menos por dos años.  ya te sientes seguro para emprender una especialidad, el conocimiento en medicina avanza a pasos agigantados, y cada vez es más difícil que un  médico maneje todos los  aspectos de la ciencia, de allí la especialización y dentro de ella misma  cada vez  los procedimientos son mas específicos  obligando  a  ocupar  cada vez campos mas  limitados donde el conocimiento se expande de manera  vertiginosa.

Hospitla Universitario de Los Andes Mérida

Concursé por la especialidad de ginecología en el  Hospital  Universitario de Los  Andes que  ofrecía en ése entonces uno de los mejores programas formativos en la  especialidad.   Ya dije que  mi madre es ginecólogo, y admiro su devoción por el arte,  pero en realidad  tenia gusto por todas   las   áreas por donde  rotaba, pienso que hubiera podido hacer casi cualquier especialidad. Todas me permitirían hacer algo que me apasiona  y  además  la ventaja de vivir de ello.

Si alguien piensa que  quiere ser médico para ganar dinero,  es ingenuo existen millones  de maneras  más sencillas  de ganar dinero que no existen   tanto sacrificio y como dice el maestro Muci Mendoza  quien piense así debe  alejarse del arte pues acabará haciéndose  y haciéndole mucho daño, en una carta que le escribió  a su hijo cuando quiso estudiar medicina  y que solía  entregar como material de lectura a mis alumnos de  la Universidad

Concursé  en la Universidad de Los Andes para una plaza formativa en  GInecología,  con mis notas  de pregrado, obtuve una beca  de estudios  por alto rendimiento académico y  trabajé con gente  muy  valiosa cuya mística  me ensenó a ser mejor persona, mejor médico y  especialista.

Luego volví a mi pueblo natal, San Felipe en el estado Yaracuy, trabaje en el hospital regional,  di clases en la universidad y ejercí liberalmente la profesión. 

Me formé en Oncología Giencológica con el equipo del  Hospital Oncologico Padre Machado, gente con una mística de trabajo  y un nivel técnico y científico  de avanzada, me dieron mucho más  que formación académica  me enseñaron una postura y a  lidiar  con ésta enfermedad  que  causa tanto estragos  pero que  ya comienza  a tener sus días contados.

Luego la gente de  Salud Pública de la insigne  Universidad de  Venezuela tuvo a bien  aceptarme en el curso medio de gerencia de Salud Pública Mención Epidemiología.   Gente con mística de trabajo y preocupada por la salud nacional. Me dieron herramientas para interpretar las cifras médicas que  nos explican la realidad  de lo que sucede en una comunidad, enseñándome a ver las comunidades como pacientes con patologias, signos y síntomas y tratamientos. Un alto nivel científico y vocacional  dejaron una impronta en mi formación profesional.

Quisimos hacer mucho,  nos preparamos para ello,  pero la sociedad cambió,  el dinero fácil, la especulación, mermó los valores de ciencia,  virtud  y esfuerzo,  esforzarse era de tontos,  hacer las cosas  bien de  torpes, no formar parte de la bacanal de corrupción te hacía diferente.

La vida aquella que luchaba por  salvar desde todas las  facultades de mis acciones, ya no valía nada, sólo el vil metal,  la inseguridad se adueñó de la ciudad y pasamos de ser la Suiza de latinoamérica a una especie de pueblo minero, sin instituciones, donde  todos especulan con todos y todos se aprovechan de todos.

Políticos torpes que desperdiciaron oportunidaes de desarrollo, y logrando el milagro de  hacernos miserables en nuestra riqueza. Nos fuimos aislando como familia.

Un buen día  mientras protestaban  unos ciudadanos desarmados contra  una serie de medidas  que  daban al traste con instituciones  democráticas,  salieron pistoleros y  asesinaron impunemente  a ciudadanos desarmados  que manifestaban pacíficamente.  Los funcionarios policiales que les defendieron acabaron en la cárcel  algunos han muerto en huelga de hambre, otros enfermos, mientras  el resto del país se encuentra atado de pies y manos.  Mientras se entregan los recursos a gobiernos  externos.

Intentamos hacer frente  con microsistemas, creando microambientes de prosperidad,  haciéndo empresas que promovieran  buenas conductas y buenos  tratos, presidimos  fundaciones que buscaran resolver problemas puntuales,  actividades gremiales,  participación ciudadana con fuerzas vivas,  pero el sistema se auto alimenta y no tolera disidencia.

Nos fuimos quedando aislados y el día que vivimos las imágenes de asesinos disparando a malsalva sobre   familias desarmadas, decidimos que teníamos una de dos opciones o  pasar  a formar parte del gobierno, para  dar algo de seguridad a nuestra familia o   salir del país.

La respuesta de mi mujer fue automática,  “Nos vamos del país”.  6 meses después estábamos en Barajas,  con visas de estudiantes para hacer doctorado.  El resto lo contaré en el siguiente capítulo.

CAPITULO I:  ¿De donde vengo?.  Del sol. Descargar el capítulo   

Un  par de escolares  caminan bajo  un cielo nublado que   cerca de las dos de la tarde, hace mas tolerable la marcha. Además de las nubes,  los árboles dan amparo a la intensidad solar, que cerca del ecuador incide sobre el planeta en toda su plenitud vital.

Sol inclemente, que pica en la piel luego de unos segundos y permanece en las retinas algún tiempo después de cerrar los ojos;  audible como una capa de sábanas delgadas que caen en una sucesión interminable.

Sol  que hace imposible el trabajo al aire libre a partir de la hora nona y obliga  a personas y a animales a protegerse, bajo riesgo de que ahuyente toda actividad mental, aún la instintiva, que busca guarecerse a un lugar más seguro mientras pasa  este estímulo, tan vehemente  que no deja espacio para casi ninguna otra percepción.

Afortunadamente en las aceras, existía una franja frondosa, de araguaneyes,  ceibas,  laureles,  jazmines, almendrones,  apamates y palmeras,  estas últimas de introducción mas reciente, entre otras especies de floración y frondosidad diversa. A mediados de la estación lluviosa, las flores se desprenden y los  pétalos aún coloridos   cubren las calles, creando una superficie mullida, amarilla intensa, naranja,  lila o violeta que hace el camino menos tedioso, pero que con la humedad circundante y con el maltrato de los marchantes, se puede convertir en una masa marrón, sobre la que se deslizan los pies y obliga a contar con cuadrillas de limpieza, que en un arrebato de progreso, las depositan en bolsas plásticas, contaminando el ambiente al limpiarlo, con materiales que tardarán miles de años en degradarse.

La vida era plácida y lineal en Venezuela, tanto que era sencillo predecir el futuro.  El país dada su ubicación en el planeta, posee un clima cálido y monótono, influenciado sólo por la altura,  en el que se intercalan dos estaciones, la diferencia primordial entre una y otra es la cantidad de lluvia, los días duran lo mismo todo el año. Al contrario de lo que sucede en otras latitudes, es raro que se comience cualquier conversación  citando el estado del tiempo, a excepción de cuando llueve intensamente durante días  o semanas continuas, o que se exprese como una queja: “¡Qué calor!”.

Un país de gente tan cálida como su ambiente, y de belleza exótica,  de risa fácil  y sencilla,  igualitaria y amable como la naturaleza que le llena de ofrendas, que sabían  demostrar preocupación cierta por los problemas ajenos, tomándolos como propios, producto tal vez de años de aislamiento en la colonia, y que se traducía  en un país de personas que rara vez emigraban.

El que pretendía emigrar casi siempre lo hacía huyendo de sí mismo más que de ésta tierra de gracia, y la falta  de ésta solidaridad automática en otras culturas, hacía que donde quiera que estuviese un venezolano,  sintiera frialdad y desinterés en su entorno, por contraste en relación a la calidez  y desprendimiento desinteresado de que hacían gala sus compatriotas. Lo mismo ocasionaba que los extranjeros que llegaban a éste país echaran raíces y aún en los peores momentos de su historia se negaran abandonarlo.

Esta característica de su gente, sin saberlo  era su principal riqueza, opacada luego por el materialismo que trajo el ingreso  fácil del petróleo, que terminó acabando con muchas buenas costumbres.

Un país de contrastes y de  atardeceres. Inicialmente hermosos y luego con el desarrollo de la tragedia social, se hicieron  melancólicos expresando su pena  con nubes largas como anhelos y tan amplias como deseos,  que los rastros languidecientes del día visten de otras emociones  vivas, en una vistosidad de colores difícil de plasmar en el más elaborado de los lienzos.

Un país de  playas,  con arenas blancas y del  mar  Caribe, que allí  se ubica fuera de la zona de tormentas y la mayor parte del tiempo es mancebo de la costa, a la que se une  naturalmente, sin necesidad de permiso, en un vaivén interminable y cambiante como    su cultura, tolerante de las diferencias y sin ataduras convencionales en   muchos lugares de su geografía dadivosa.

Mar,  de hasta 7 tonos diferentes de azul en un solo campo visual, cuyas olas se reúnen suavemente con la arena, blanda sin piedras que  invita a desnudarse los pies y a caminar  por ella, sintiendo su  contacto sensual,   mientras una brisa suave, refresca la tarde y arropa el cuerpo y el espíritu retraídos; en tanto   en el horizonte toma un tono  oscuro  delimitándose bien del cielo de un azul diferente y más brillante,  aún con  la  opacidad  progresiva que viene trayendo  la noche.

En un primer plano, una silueta femenina que por contraste parece una sombra que viste la playa con su piel expuesta, dejando ver sus formas sin atisbo de insensibilidad, descansada sobre la arena deseosa. Tentadora jugando a una ruleta rusa al poner en evidencia su indefensión, que eleva su apetencia en esa noche que allí es símbolo de todos los miedos que oculta la inseguridad, cuando se pierde la brújula, por lo que es difícil encontrar el camino, y el buen hombre se desorienta, sin herramientas que le enseñen que el camino fácil, el violento, si no el control  el correcto y la violencia fácil  es portadora de  dolor y desesperación a todo cuanto le rodea.

¡Cuánto daño ha hecho el éxito fácil a ésta noble tierra!.

Cielos  que saben ponerse en cólera con grandes nubarrones de lluvias, de gotas que llegan a ser tan gruesas, que dicen los niños que pueden matar a un “sapo”, y aguaceros interminables que unen el día con la noches y el tiempo con el infinito.  Cielos tal vez indignados por las omisiones en un país que no supo ser rico, a pesar de su riqueza.

La tarde, es la hora favorita de muchos para sentarse a conversar y descansar de un día de labor. Acompañados de la inseparable “fría”, como se llama a la cerveza, que a nadie se le ocurre pedir “al tiempo”, puesto que la temperatura ambiental usualmente ronda los 30 grados, a la sombra. Esa fría que sirve instrumento de evasión  del calor y de la difícil vida que la misma sociedad incompetente se ha ido mal gestionando.

Acompaña a la fría,  la conversación y  la sensualidad de una rubia, de senos firmes y curvas bien visibles, bikini que apenas cubre, sus partes deseables y bien proporcionadas, recias,  piernas largas y torneadas, descalza con unos pies hermosos y largos,  sonriente en una playa, en un afiche presente en todos los bares, impuesta por los medios de comunicación masiva, bajo el disfraz de una bebida no alcohólica, és ilegal hacer comerciales que promuevan el  tabaco o el alcohol,  pero que todos conocen y desean, con el lema de “la rubia que todos quieren”.

Tentación irresistible en una sociedad necesitada de evasión que si ella  quisiera, con esfuerzo y dedicación puede obviar; sociedad falta de  herramientas   para forjarse un futuro feliz con los ingentes recursos de que dispone, dándose la paradoja de que la misma riqueza es la fuente de su pobreza;  El éxito sin esfuerzo es la rubia de la cerveza,  que las mentes simples no tienen recursos para enfrentar y dejar de desear.

Venezuela también es llano, como se denominan las grandes extensiones de praderas hacia el centro, sur y  oeste, donde la ganadería es la actividad primordial y es el medio ambiente del llanero hospitalario y sabio, tierra del joropo y las leyendas, que evitan comportamientos peligrosos y  son producto de  una fértil imaginación, en tierras donde la distancia, el medio agreste y las costumbres, hacen que el progreso se detenga respetuoso. Lo que tal vez no esté tan mal, dada la forma en que se tiende a utilizar  “el progreso” comprado, que como afirmaba el poeta  puede ser envolvente y destructivo.

El país, también es montaña, en occidente,  con gente taciturna y honesta, de costumbres conservadoras, respetuosos de dios y de sus castas, lugares para el estudio y la reflexión, donde fluyen las ideas y desde donde se producen los presidentes.

El nombre del país,  muestra bien  las características de su colonización. Fue  una colonia primordialmente agrícola, de poca  importancia con aborígenes de escaso desarrollo cultural. El conquistador español al ver un tipo de viviendas  primitivas construidas con troncos de madera que sostenían el piso sobre el agua, nombró, tal vez por chanza como “Venezuela”, estableciendo posteriormente nuestros historiadores que estos palafitos semejaban a una “pequeña Venecia”, con incongruencias evidentes puesto que Venecia es mas conocida por ser una ciudad de artes y cultura que por sus bellezas naturales, que pudo ser lo que en ésos momentos pudo impactar mucho mas al europeo neófito, sin embargo todo lo anterior forma parte  de la identidad de nuestro pueblo.

No obstante en castellano, el sufijo “zuela”, en ocasiones es algo peyorativo,  como cuando se le aplica a la mujer de vida fácil o   “Mujerzuela”. Algunos historiadores han asumido que dada la actitud de desdén hacia éstas tierras que en muchas ocasiones mostraron  los conquistadores, se podría suministrar una interpretación diferente a la oficial de nuestro nombre como país.

Durante la colonia, estuvo más  visitado por piratas que por  las flotas españolas, lo que le dio a la sociedad  cierta independencia de la corona española y habilidades guerreras, que luego desembocarían en la libertad de toda Sudamérica, glorias  pasadas que todavía alimentan discursos actuales de políticos con buenas y malas intenciones, pues como decía el poeta Andrés Eloy Blanco, “Bolívar y la independencia dan para todo”, señalando la blasfemia que hacen muchos del nombre de éste hombre intocable e incriticable en la historia de esta nación.

La principal fuente de riqueza a finales de la colonia, fue el cacao que se puso de moda en las cortes europeas siendo el venezolano el más apreciado, con más del 60 % del territorio nacional fértil y cultivable, todo el año, la potencialidad agrícola y ganadera de éste país era y es importante.

Posteriormente luego de una serie de guerras, en un país de muchos caciques y pocos indios, vino el descubrimiento de los yacimientos de petróleo, que convirtieron al país de una economía agrícola, a una economía rentista.

La potencialidad turística, la riqueza en minerales, la explotación de grandes riquezas naturales, madera, pesca, ganadería, complementan el perfil de un país rico, con habitantes pobres.

Así  somera y atrevidamente   se presenta la descripción  de un entorno a quien dios le dio muchos recursos, y sus habitantes cual adolescentes inmaduros con una riqueza inesperada, no han sabido manejar malbaratándola, a consecuencia de ello terminaron  haciéndose y haciéndole mucho daño.

 San Felipe queda en un valle rodeado de montañas , hace fresco en las mañanas y desde temprano se oye el trinar de turpiales, arrendajos y de infinidad de aves que con su melodioso canto invitan a levantarse o arrullan a los trasnochadores.

Al amanecer,  se desliza la sábana de la oscuridad hasta guardarse en el valle desde las montañas,  descubriendo la  frondosidad verde que brilla ante la incidencia de los primeros rayos y se  ilumina progresivamente de arriba abajo el piedemonte del Golondrino, del Chimborazo,  del Cilindro, que  rodean  la ciudad y le traen a casi todos los adultos, recuerdos de sueños y aventuras adolescentes.

La mayoría de las veces, al alba se  mira a través de una neblina ligera, las calles casi todas,  tienen pendientes acentuadas y en todas crecen grandes árboles. Todo este  paisaje en horas tempranas,  se encuentra cubierto de un manto de rocío,  el ambiente se viste así de  una humedad palpable  que lo cubre todo de un brillo delicado y de un olor característico a dulce, almizclado  y a tierra húmeda.

El entorno se carga además de imperceptibles partículas de polen,  propias de la voluptuosidad y de la exuberancia de la flora,  que añaden a toda esta percepción agobiante en ocasiones, un sabor dulzón al aire, que con todo lo que lleva encima se hace visible al trasluz como una cortina de vida pululante y vibrante, sostenida sobre  un velo de gasa fina que delimita bien a los intensos rayos solares.

Los árboles frutales son una constante ante la riqueza el suelo, se dice que una semilla es capaz de germinar  en el asfalto como si la fertilidad pudiera atravesarlo, y de hecho aprovecha cualquier ranura en ésta dura corteza inerte, para abrirse paso.

Frondosos mangos, que se semejan en  exuberancia a la mujer, hermosa, fértil y generosa, capaces de  donar a  su sombra frescor y que en momentos adecuados, llenan el medio  de ofrendas, con una base orgánica sensual que libera toda su  energía  al ambiente, en una explosión de vida  para el placer  de  la creación  que les rodea, que hasta  hace  posible que se  sostenga un ecosistema completo apoyado en éstos  seres dadivosos.

Nísperos, cítricos diversos, aguacates, lechosas (papayas), ninguno falta en la mayoría de las casas, donde  los niños al tener hambre no tenían más que alargar el brazo y tomar un fruto con infinidad de elementos nutritivos y fuente de energía utilizable inmediatamente, obsequiada generosamente por el medio, sin pedir nada cambio. Como solía actuar su gente.  y es que la naturaleza del medio, condiciona en mucho a la naturaleza de las personas, generándose un intercambio donde ambos pueden crecer o destruirse dependiendo del grado de necedad de los pueblos. A quienes es peligroso darles mas de lo que pueden manejar.

Las casas de las zonas residenciales,  en sus cercas tienen arbustos de cayenas o jazmines, que a diferentes horas del día cuando sopla una brisa refrescante añaden su aroma al de la ciudad, que siempre mantiene  una base de humedad.

A medida que el sol asciende,  se hace presente un color omnímodo, el verde  de varios tonos, que  al mediodía, ante la intensidad de luz, al igual que los otros colores, deja de ser  brillante, haciéndose mate, como  por contraste sucede con todos los objetos  envueltos en una brillantez aturdidora.

Las casas son amplias, de paredes gruesas y techos planos, ventanas cuadradas y de construcción sencilla, en las que prevalece mas un concepto utilitario que de belleza, en las zonas residenciales se ubican detrás de paredes o de   rejas de hierro forjado, algunas oxidadas, pero casi siempre altas e imponentes, remembranzas de la influencia española,  de tiempos mejores posteriores a la colonia y expresión de la  inseguridad que sienten  actualmente sus habitantes.

Complejos ecosistemas los del  trópico, que se empeñan en sobrevivir  y mantener su biodiversidad independientemente de la agresión poco sensata del hombre.

Pasado ausente por la falta de historia,   una historia creada  para justificar abusos por parte de los vencedores, que se enfrenta, a la realidad, donde no se vé bien reflejada,  gracias a la inmadurez de sus forjadores.

Volviendo a la mañana, A medida que avanza,  se siente y se escucha el  ulular de insectos voladores, moscas de frutas; mosquitos,  los mas pequeños molestan en las caras de los niños que van a la escuela, en pequeñas nubes que los preceden  y los mas grandes hematófagos  agresivamente anuncian  a los oídos de los transeúntes, sus intenciones, con una trompetita aguda que cambia de tono y que cuando se escucha es por que ya están en otro lado.

Es difícil hablar de la fauna del trópico sin hablar de los insectos, tal vez en ningún otro sitio del planeta se ponga en evidencia tan patentemente su posibilidad de ser los próximos dueños del planeta.  Su diversidad y presencia puede llegar a ser molesta. Tal vez los mas molestos de todos son los mosquitos hematófagos, omnipresentes y a los cuales termina uno acostumbrándose. Todos son conocidos como zancudos, tal vez por la guerra que le declaró el sabio Gabaldón al mosquito del paludismo, que mermaba el desarrollo en estas tierras.

Nombres de algunas ciudades del occidente, como “Caño Zancudo, La Fría, Temblador” dan fe del efecto del paludismo en éstos pueblos.

Una vez ya adolescente, un grupo de amigos hizo planes para pasar unos días de temporada en la playa, era una de las primeras veces que salía en grupo durante unas vacaciones de la universidad, la primera noche les fue imposible dormir ante la nube de zancudos tan agresivos que picaban a través de la tela de las tiendas de campaña,  algunos huyeron hacia la playa donde la falta de brisa hacia que los insectos furiosamente hambrientos volaran hasta donde estaban sumergidos hasta el cuello y les picasen en la cara. Otros huyeron hasta los coches, encerrándose en ellos,  abriendo un poco una ventana para poder respirar por la que entraban los insectos, los repelentes no hacían ningún efecto, y recuerda oír decir a un compañero, agobiado que si tuviese una pistola se daría un tiro, para no sufrir esta implacable persecución. Este mismo compañero, decidió sacar un brazo de la manta que lo envolvía, para que le picaran allí a ver si podía dormir.  Antes del amanecer el grupo un coche y huyeron espantados.

Y es que la naturaleza hermosa sabe exigir un precio por su belleza, si fuese cierto lo que afirman algunos ecologistas de que el hombre es una especie de virus, que ha infectado al planeta, entonces en el trópico, los mosquitos son los anticuerpos, que aprovechan cualquier oportunidad para atacarlo y mermar sus intenciones colonizadoras del medio. A lo  mejor la trompetita era un aviso de la naturaleza que pide a gritos que la respeten y aprendamos a vivir en armonía con ella.

Ocasionalmente pueden apreciarse algunos insectos de características nunca descritas, producto de la biodiversidad de una tierra rica en vida y  de una belleza natural desflorada por la mano omnipresente del hombre, que la moldea y la cambia, mas de la veces torpemente,  restándole sinceridad, pero como un pintor ingenuo, añadiéndole color y vida.  Tierra mágica donde “las cucarachas vuelan”, afirmaba Pablo Tirado Reyes, médico, poeta, pintor  y escritor  que para  mi sorpresa tiene  poca impronta en la red,   ante la sorpresa de quien lo escuchaba más allá de sus límites culturales.

Siguen en orden de presencia  los reptiles, lagartijas de todos los tamaños, pardas, verdes y discretas, cumpliendo funciones además de entretenimiento a los niños en juegos que podían llegar a ser crueles  en una actitud infantil devastadora, tal vez favorecida por   su abundancia.

Mas tarde aparecerán  las grandes e inofensivas iguanas,   reptiles que pueden llegar a medir mas de un metro de cabeza a cola, y nos rememoran que hubo un pasado en que sus ancestros fueron la especie dominante del planeta, se meten en las casas y asustan a las mujeres ante la mirada divertida de los hombres o de los chiquillos que persiguen con ellas agarradas por la cola, a las niñas que corren  y gritan asustadas.

La humedad favorece la proliferación de batracios, principalmente sapos y ranas,  existe una gran difusión de ranitas invisibles en la frondosidad de los jardines domésticos, compañía frecuente a partir de las 6 de la tarde, con su canto de silbidos cortos, parecidos  a un trinar pero menos complejos,  repetitivos como goteras, acusan un trasfondo  sonoro a todo el ambiente, que asombra a los extraños, pero que los propios llegan inconscientemente a desdeñar y que se hace extrañar en tierras lejanas cuando se aprecia un atardecer.

Así mismo existen tesoros internos y externos que muchas veces no se muestran  terminando éstos como la flor en la oscuridad o el diamante en la cueva de Baudelaire, nunca admirados por nadie, puesto que quien tenía la llave para liberar estos tesoros, no se dignó a darles salida, pues no le parecieron importantes, al sentirse dueña ella de una belleza superior a la que poseían esos tesoros ocultos, y por tanto deleznables.

Soberbia propia de la adolescencia, que al distorsionar la realidad, hace que no la conozcamos a plenitud, al crearnos una realidad subjetiva distinta y desperdiciando oportunidades a manos llenas, que se abortan antes de ser concebidas, ¿Cuántas oportunidades se pierden en la soberbia de líderes, que como doncellas hermosas inexpertas y narcisas, se dan el lujo de desecharlas sin darles uan oportunidad por no  poder discernir entre lo que podría ser importante, mucho mas raro, de lo inútil mucho mas abundante?.

Así como los hombres deben madurar para hacerse dueños de sus destinos con aciertos y errores y aprendiendo tal vez más de los errores, las naciones deben hacerlo y una de las destrezas que viene con la madurez es saber elegir. Virtud que se adquiere con la experiencia y el estudio. La experiencia sola tarda mucho en desarrollarla y al no escudriñar en razones, es poco perecedera.

En el trópico, existe además  una gran variedad de serpientes, la mayoría no son venenosas, pero igualmente causan rechazo, por esa imagen despreciable que tienen esos seres profundamente grabadas en nuestro subconsciente. Otras no tan indefensas como  las del género botrops son especialmente numerosas,  “mapanares” como son conocidas coloquialmente, humildes cazadoras, que al ser molestadas atacan y emponzoñan con un veneno necrotizante y de acción sistémica, respetada por los campesinos y conocida por los médicos. Con cierta frecuencia visitan las casas, buscando alimento, donde no sin razón son temidas y casi siempre exterminadas sin piedad.

-¡Una guará!, ¿Ya vieron quién está de guardia hoy?, ¡Preparen el suero antiofídico! Que en las guardias del Dr. López siempre llega un picado de mapanare!…-Comentaba una enfermera de pediatría, que por alguna razón, siempre coincidía con él en las guardias de suplente, su primer trabajo como profesional de la medicina que tenía asignado por la dirección del hospital de San Felipe.

-¡Quédate tranquila Clarita!, que la pavosa eres tú, que te la pasas aquí metida mas tiempo que yo y además tienes tu cargo fijo.

Clarita era una mujer delgada, morena cabello grueso que se peinaba y sujetaba con la cofia de enfermera, debía tener unos 25 años, dos menos que los 27 que tenía el novel médico, graduado con honores, y deseoso de trabajar.

Con ésta suplencia pudo establecer cuanta verdad había en el aforismo que una vez le confió su primo Leo: “El estudiante de medicina en  quinto  año, se cree que sabe más medicina que sus profesores, en sexto  año, se cree que sabe tanta medicina como sus profesores y el médico recién graduado, se da cuenta que no sabe medicina”. Sabias palabras que se referían al contraste entre el mundo teórico de la facultad y el mundo práctico del ejercicio profesional y establecen la importancia de la experiencia en resolver los problemas médicos de las personas.

Siempre fui algo distinto a mis compañeros de facultad, que se asombraban de que supiera tantas cosas, y es que desde el inicio de mis estudios, me convertí en un asiduo de los hospitales en vacaciones, por sugerencia de mi madre, también médico, y  con las facilidades que daban para ingresar al hospital, el hecho de ser estudiante de medicina y la sobrecarga de trabajo que tenía todo el personal,  buena disposición y  rápido aprendizaje, sin criticar y sin hacer juicios, hacían la delicia de médicos y enfermeras con quienes aprendió bastantes detalles del ejercicio práctico, que no se enseñan en las facultades y que reforzaron lo que se aprende  en el  período de pasantías oficiales.

Lo anunciado llegó, una niña de unos 5 años, asmática que fue mordida mientras jugaba en el patio de la casa descalza en una zona rural, un vestido corto que había sido azul, ahora raído y casi blanco de tantas lavadas, una mirada asustada como un venadito herido, llorosa con  sendos lagrimones que chorreaban de unos grandes ojos negros, en un marco de una cara ovoidea con pómulos altos y mentón fino, piel morena y pelo largo lacio, descuidado con algunas hebras paja y ramitas que denotaban su tendencia a la libertad y a jugar en los predios de la naturaleza.

La pierna derecha con dos puntos rojos en su cara externa, que ya empezaba a ponerse morada, cicatrices de infecciones antiguas de la piel ya cicatrizadas,   daban evidencia de las características de saneamiento del medio ambiente que le circundaban, había sido  llevada primero a un rezandero, lo que dio tiempo a que el veneno se diseminara. No habían podido matar al reptil que había escapado. Pero la descripción que daba la niña y lo rápido de la acción del veneno sugería a la temida mapanare.

Presentaba además la edad, mientras preparaba todo eficientemente y tenía todo listo antes de que se le solicitara.

Le dieron todos los cuidados y medidas de apoyo, además del preciado suero que contrarresta la ponzoña,  tuvo suerte, tal vez la serpiente había comido, y sólo se defendía, no fue necesario hacer incisiones de descarga ni ningún otro procedimiento quirúrgico y luego de dos semanas la chiquilla, estaba lista para irse a casa. Nadie pudo convencer a los familiares de  que la buena evolución, no se debió a que la llevaron a rezar primero, y que habían puesto en peligro a la niña al retrasar el tratamiento. No quedó más que desear que la próxima vez tuviese igual  suerte. O que de verdad los rezos surtiesen algún efecto ¿Quién sabe?.

Y es que el proceso, salud enfermedad, es un proceso cultural, que está enraizado en el corazón de los pueblos, mas aún en los mantenidos en la ignorancia, con la venia de gobiernos manipuladores, a quines  les intersa mantenerlos  ignorantes. Dejándolos   sin capacidad de razonamiento lógico más allá de lo superficial que establece relaciones de causa efecto, a veces basadas sólo en la temporalidad, sin buscar mas explicaciones.  Comprobadas sólo por la experiencia propia, y donde la buena evolución se debe a la intervención divina y la mala evolución se debe al mal ejercicio del médico, o de fuerzas malignas que no se   pueden controlar.   Puesto que dios no puede permitir  que ocurra algún daño por su propia cuenta.  O como  dicen los sacerdotes   como consuelo: “Los caminos del señor son  indescifrables.”

La salida no es la retaliación del profesional, ni mucho menos el mutismo, posturas muy utilizadas. En la mayoría de las ocasiones, el dedicarle 5 minutos al paciente y a los familiares, para explicar la situación en términos sencillos, surte un efecto maravilloso en la comunicación, puente importante para obtener y aceptar resultados terapéuticos. Los brujos y pseudoterapéutas,  lo hacen a su manera y basan en ello tal vez toda su fuerza curativa y la aceptación de sus errores

Siguiendo con la fauna tropical, existe una gran cantidad de aves,  los colibrís, con un ulular y su visita constante a ricas flores que se abren con su néctar. Las que se alimentan de la gran oferta de frutas, azulejos, canarios, periquitos, loros reales. Las comedoras de insectos, muchas cantan con un trinar melodioso, palomas  pequeñas “quisiritas”  punteadas de negro sobre un tono caoba, cazadas por los niños como fuente de proteínas en los hogares de menos recursos, pavitas morteras  que dicen que con su ulular anuncian la muerte  y las mas grandes rapaces, los magníficos e imponentes gavilanes, en la cima de la cadena alimentaria.

En las tardes con frecuencia se les oye irrumpiendo  en el ambiente con un graznido  estridente que hace huir a los roedores y hasta las mismas serpientes deben cuidarse si se colocan en situación de desventaja en superficies abiertas, donde cualquier animal pequeño o mediano es cazado con habilidad, en una demostración constante de supervivencia del más apto.

Atardece en la finca, estaban de vacaciones en la hacienda de su padrino, un languideciente sol anaranjado, se pone entre nubes rojas, en un paisaje de pradera, en las tierras de Aroa, conocida por su riqueza de buenos pastos aún en tiempos de sequía, un camino de tierra roja, que va hacia los potreros,  que se inicia en una puerta de tubos gruesos, sobre la que me encuentro subido, en solitario.

Miro las lomas verdes circundantes con ganado pastando, alguno que otro caballo con nombre propio se mezcla entre los animales de ceba, aprovechando el descanso que les da la noche del trajín de media docena de muchachos que lo utilizan de medio para transportar sus sueños, sobre la sensación de poder que suministra dominar a la noble bestia.

Bandadas de periquitos pasan gritando, con cantos cortos, alegres, que semejan conversaciones de mercado, donde todos hablan al mismo tiempo y nadie se escucha, se respira un aire calmo, lleno de paz y seguridad, salpicada por la sensación de libertad que abrigan las aves volando sobre un cielo naranja, que al final se une al final de un camino del mismo color en una metáfora, zen de tiempo, espacio y camino, convirtiendose cada uno en otro.

Momento de sueños y reflexiones. De explicaciones y de inspiración, donde sanamente se entremezclan, las emociones sin necesidad de estímulos distintos a los naturales, para obtener una experiencia casi mística, al alcance de quien quiera sentir y palpar, el fluido de vida en que estamos todos envueltos y que la natura dona en abundancia al que este presto a recibirlo.

Necios de los hombres que los desprecian a cambio de vanas ilusiones decadentes y muertas, de lo material, pero que puede ser retomado, si se tiene el ánimo y el espíritu dispuestos, mediante la realización del bien, la justicia y escuchando nuestra brújula interior.

MI  padrino,  constituía en aquellas tierras, una presencia fuerte y modesta, que brindaba paz y seguridad, y desde todas partes sin que se viera, parecía procurar por el bienestar de todos a su alrededor.

Ni siquiera recuerdo el momento en que aquel el animal se hizo mio, tan sutil fue la forma en que me  lo regalaron, era como si hubiera sucedido de forma natural y progresiva, de pronto ya era dueño de un caballo obsequiado.

A los ojos de los demás, se trataba de un animal criollo, capado, con unos colmillos largos  que indicaban una edad avanzada pero que nadie  quería  o sabía documentar, bayo,  esto es de un color amarillento con crines y cola negra, con una mancha blanca en todo lo alto de una cruz  muy prominente, a pesar de que no estaba flaco, tal vez un defecto óseo, que condicionaba que la silla de montar golpeara la prominencia, y causara una úlcera en éste sitio, que luego de muchas cicatrizaciones, dejó una secuela en forma de un cuadrado cubierto de pelo blanco que resaltaba, el caballo además daba la impresión de ser excesivamente largo. Por ello  le llamaban “La Roncha.”

Tal vez por esto mismo no toleraba más de un pasajero y cuando alguien se montaba en las ancas, como paquete, comenzaba a dar saltos con los cuartos traseros, para que se bajase, a lo mejor tenía algún defecto en su columna, que motivaba la anomalía en la cruz y la intolerancia a más de un jinete.

A pesar de ser “duro de riendas”, esto es,  costaba hacerlo parar, o cruzar. A pesar de tener su temperamento, que lo expresaba bien cuando estaba descansando  en alguna sombra, ensillado  y venía algún niño  o adulto a montarlo, comenzaba a dar vueltas, había que sujetar bien cortas las riendas sobre el cuello para  que no aprovechara de morder mientras se le daba la espalda para meter el pié en el estribo. Había además que tener cuidado con las patas traseras, que movía con mucha agilidad para su edad y si alguien para evitar la boca se les acercaba, podía fácilmente recibir una patada lateral, con una sola pata.

Afortunadamente tal vez por su problema de columna no se encabritaba, pero si sabía tirar patadas  hacia atrás de rabia cuando otro animal se le acercaba mucho o cuando era vencido por el jinete que lograba montarlo hábilmente luego de conocerle sus mañas.

Sus malas artes no hacían más  que acentuar  el descalificativo de su nombre “La Roncha”. Que significa algo así como “Úlcera costrosa”.

Sin embargo, en aquel momento para éste niño de 7 años, era “Su caballo”. No tenía nada de especial, y tal vez el animal nunca se enteró que había cambiado de dueño, en mi visión yo lo veía espléndido, aún cuando el caballo se cansaba después de correr unos 200 metros, aun cuando tenía que montarlo sólo, sin que nadie pudiera acercarse a mi alrededor,  aún cuando había mulos que corrían mas o aguantaban más. Lo sentía único y especial y en cierta forma lo era. Como lo somos todos.

Me preocupaba por su cuidado,  le hablaba en tono tranquilo, que el caballo parecía conocer, no le gustaba llamarlo “La Roncha”, prefería el  nombre original que le mencionó Susana, hija de su padrino contemporánea en su edad y que entendía mucho lo que pasaba,     “Lucero”. Por un ovalo blanco que llevaba en la frente.

En cierta forma constituía un Lucero para este muchacho. A pesar de las burlas mas que justificadas de los demás, por su aspecto. Después,  en el recuerdo gracioso.

Lucero le acompañó en todas sus vacaciones adolescentes, su carácter, al igual que el carácter retraído del muchacho,  llegó a ser aceptado por todos, al final el animal  murió de viejo y tranquilo en la hacienda de los atardeceres naranjas. O al menos eso fue lo que contaron cuando preguntó por él. Prueba de que con una visión adecuada todos tenemos algo que ofrecer.

Detrás de este recuerdo, está una  figura  importante esa especie de guardián que siempre estuvo presente, que en las pocas veces que se veía personalmente siempre mantenía  una sonrisa y ayudó a que se le  forjara  un carácter caballeresco, casi quijotesco.

Con    la boca abierta de admiración, ante su presencia, imponente sobre su caballo negro cuarto de milla mestizo, cuya sola presencia sin el jinete inspiraba respeto, tenía el caballo   una cometa blanca dibujada en su frente. Temprano al amanecer, yendo  con el solicito encargado, montado en “Centella”, otro caballo de paso fino,  con aspecto de poderosos caballeros, que se dirigian a  a desfacer algún entuerto.

Con voz fuerte y sonora se detuvo a su lado al pasar por la puerta donde se encontraba montado, mirando los patos de la laguna, le  preguntó, con una sonrisa si ya había desayunado y le envió a la cocina donde la misma dueña de la casa,  ya estaba preparando unas voluminosas arepas que tenían un sabor inconfundible de una tierra fértil para la ganadería, la agricultura y la calidad humana.

Terminan el orden taxonómico los  mamíferos,  roedores,  los pequeños,  de mirada triste e indefensa, que se cuelan en las casas y ya no asustan a las amas de casa modernas, en contraste con las  grandes ratas de pelaje oscuro, mirada ladina, tenebrosas, inteligentes y agresivas que  al verse acorraladas se enfrentan a cualquier enemigo y son capaces de batirse hasta con perros de caza.

Están los monos araguatos que con su ulular pueden asombrar y acompañar a los que se aventuran un poco más allá de los alrededores de la ciudad. Algún cazador desprevenido los ha visto llorar, al pensar que es divertido dispararles y sentido pena por el daño, al verlo con gestos casi humanos en su agonía y ver la actitud de la manada ante    sus muertos.  Mas de una vez  se ha visto algún homínido pequeño en las casas o en sus alrededores de aspecto poco usual,  nunca descrito  en los libros y tal vez inspirador de leyendas mágicas de gnomos y duendes.

La danta  o tapir, es tal vez el mamífero mas grande, habitante de las zonas montañosas cercanas a los ríos y símbolo de cultura popular asociada al mito de Maria Lionza. Diosa de la naturaleza que personifica  el mito de la naturaleza y la cultura indígena en oposición a la conquista, con asimilación de algunos símbolos cristianos, y personajes de la cultura popular que se utilizan como íconos.  En rituales mistícos de sanación.

Además está  la fauna   doméstica, los animales  de corral o de la casa, todos presentes en el paisaje normal, desde los usuales perros y gatos, que con frecuencia deambulan sin dueño y en cantidad importante por todos los espacios de la ciudad, hasta caballos y vacas,  en una demostración intensa de vida de una variedad que llega a ser  impresionante,  si nos detuviéramos a mirarla y   acaba siendo invisible, como cuando nuestra nariz se acostumbra a un olor y terminamos no percibiéndolo. Así suele pasar con  todo lo que se nos  dispensa  sin que nos cueste  algún esfuerzo.

Las aceras disparejas, rotas por las raíces sorprendente fuertes de  los árboles que las delimitan,  algunas con grama sembrada,  que dada la fertilidad del suelo tiende a crecer desmesuradamente y requiere de podas frecuentes. Otras dejadas a su suerte donde crece  pasto que en las áreas baldías llega a tener hasta 2 metros de altura, recrean un paisaje montañoso húmedo dentro de la pequeña ciudad.

Ya no se oyen gallos,  no hay gallineros cerca, la abuela, siempre tenía gallinas y gallos en la casa familiar, una casa fresca de largos   corredores y cuartos, de paredes tan firmes que clavar en ellas era poco menos que imposible y con sendos patios adelante y atrás, allí con frecuencia se levantaban en la mañana oyendo el canto del gallo,  canto  que  podía llegar a ser  molesto, cuando se había trasnochado y se despertaba con el sabor amargo de la resaca en la boca y los sentidos embotados.

El último que quedó fue un gallo blanco, sólo que con la edad y la falta de gallinas montaba a todo lo que estuviera quieto en el piso, e inclusive llegaba a montar pájaros que descuidadamente  comían de su comida, si alguien se sentaba en las escaleras que daban al patio,  era muy posible que se le montara en los pies y se sacudiera su semilla rápidamente.

Una  vez que le hizo su función a un tio político, reconocido médico de la capital, que estaba de visita en la casa, no le causó mucha gracia en el momento,  fue su primera falta, y motivo de bromas.  Nuestro  galeno  se había quedado en la casa a pernoctar, luego de la respectiva celebración y en la mañana, su canto repetitivo, en la ventana de su  cuarto, ocasionó que saliera a perseguirlo por el patio, amenazándole con preparar un sancocho, con su carne dura  y vieja,  afortunadamente para el gallo, logró escapar. De allí se hizo famoso “como el gallo del tio”  y casi constituyó un icono familiar hasta que murió de viejo.

Casa familiar cálida, donde nunca faltaba nada y el que llegaba encontraba cobijo y abundancia, favorita de los niños y grandes, reflejo de un país rico y espléndido,  en manos de espíritus abiertos y desprendidos. Donde  todos los fines de semana   se  evidenciaba el milagro de la multiplicación de los panes. llegase el número de personas que llegase siempre había comida  suficiente.

“-¿Ya comiste mijo ?  era la pregunta obligada  luego del saludo de bienvenida, – Sí doctora  ya c omi, no se preocupe.  -Entonces espera que te traigo un trocito de tiramisú que está buenisimo !,, ¿Te tomas un wiskisito mientras ?. Ya vengo  ahorita me cuentas lo de  tu problema con…”

Ciudad de gente tranquila y afable, donde hasta hace poco todos se conocían y era frecuente entablar una conversación en relación a algún familiar cuando se visitaba alguna oficina pública para hacer algún trámite.

–Rodríguez de Chivacoa…¿Tu no serás familia de Federico, el que tiene una venta de repuestos en la calle 7?.-Con frecuencia se oía al funcionario preguntar al que acudía a hacer algún trámite. Era el inicio de una conversación y tal vez de alguna amistad, puesto que por cierta razón de tiempo y espacio, no del todo aclarada, en San Felipe siempre había tiempo y lugar para todo.

Un transeúnte de Caracas que luego se quedó a vivir en San Felipe, con frecuencia comentaba  en las tertulias de las tardes, en la cervecería de la esquina, una de las situaciones que más le costó asimilar de la ciudad:

-¿Qué hacen ustedes con el tiempo?. No sé que hacer con tanto tiempo, me levanto a las 6:00 de la mañana, hago ejercicio, me baño, me visto y desayuno con calma, leo la prensa diaria,  salgo a supervisar la  finca,  voy  al  Banco,  hago  alguna otra compra necesaria y ¡Todavía son las 10:00 de la mañana!, ¡Las 10 de la mañana y ya hice todo,  todo ésta hecho y no se que más hacer!.

Tierra fértil, para la vegetación y para el intelecto, de gente ocurrente, con el refrán a flor de labios y de  respuesta rápida, aguda y mordaz, risa fácil y llana, paraíso bucólico de igualdad donde se promovía el ingenio, sin respeto de jerarquías y expresión de la rebeldía de un pueblo oprimido por siglos.

-A, vale Pedro Riva…!-Saludaba el jefe a lo lejos.(Sonaba dado el acento melódico,  a vaale,  pedro arriba)

-¡Suyo! (de usted)

-¡y yo boca arriba!.

Terminan los dos con una risa fresca y clara ante la ocurrencia, que expresa un doble juego de palabras entre sumisión y rebeldía con un trasfondo sexual,  sencillo, pero ingenioso, al cual su gente es muy proclive.

San Felipe según la información que dio algún nigromante o según el modo de ver de alguno de los muchos fabuladores, se decía que era una ciudad de ascendencia en Tauro, lo que quería decir que su característica principal era que le encantaba a los de afuera  y era rechazada por los  propios.

Verdad o no, con frecuencia los nativos se iban de la ciudad y no era raro que alguno con falta de autoestima afirmara fuera de sus  fronteras que provenía de otra ciudad cercana,  para no verse relacionado con ella. En cambio el que venía de afuera se quedaba encantado con ella, los motivos: la tranquilidad, la riqueza de su flora  y la hospitalidad de su gente. De hecho casi todos sus gobernadores  provenían de otras regiones del país. Y muchos se quedaron a vivir en ella una vez finalizado su mandato.

Todo  cambió en el futuro reciente, la modernidad como llaman  los de mas edad al progreso, se hizo presente, tal vez más con sus problemas que con sus soluciones, si es que trajo alguna.

El progreso es una herramienta que pretende  mejorar la calidad de vida, si es que esto se puede definir con propiedad, pero cuando se aplica  sin conocimiento y con falta de preparación, sobre mentes simples, que no lo producen si no que lo compran, tiende a causar mas daño y hacer las cosas más difíciles. Deja de ser progreso, para convertirse en una pesadilla que hace la vida mas complicada a todos.

Con su llegada intenta cambiar la forma de hacer las cosas, empíricamente, obviando, siglos de historia, buscando mejorar con resultados no siempre satisfactorios. Y que puede ser visto como una forma mas de colonización cultural, en un sistema que crea necesidades para lograr un objetivo de ventas, pasando por encima en ocasiones de necesidades mas imperiosas que pasan a ser menos importantes. Ante un afán desmedido por aparentar por encima de ser.

Tal vez una de las características de nuestra especie, es su tendencia a buscar una   vida fácil, muchas veces está “facilidad” implica, dar algo a cambio, la segunda ley de la termodinámica se aplica a muchos procesos,  es la que dice que la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.

En éste orden de ideas, pareciera ser imposible, que existiera una forma de hacer las cosas más fácilmente, sin invertir en ello algún esfuerzo,  éste esfuerzo es directamente proporcional a la “facilidad” que nos aporte el nuevo sistema, no existe forma de que se faciliten las cosas si no se invierte en un esfuerzo productivo previamente, esto lo conocen bien los dedicados a la informática. A menos que nos aprovechemos del esfuerzo de otro.  Cualidad muy extendida dentro de nuestra sociedad y que se expresa como “ser vivo”. La viveza criolla que algún escritor documentó su origen en la picaresca del hidalgo español.

Jugaban a las metras en el jardín de la casa, Luis mi hermano menor como siempre, tenía todas las de ganar, un muchacho los mira desde la cerca y les pregunta si puede jugar, fue el inicio de una amistad, a partir de allí se hicieron inseparables, hasta que crecieron, cambiaron los intereses y se mudaron a la capital.

Tiempos felices aquellos, donde  se podía salir a la calle a jugar,  un balón, unas metras, un trompo, caña brava pegamento  y celofán, era todo lo que hacía falta para pasar  las vacaciones de verano, los primos y vecinos entraban y salían de la casa, jugando al escondite y a policías y ladrones.

Con la descentralización democrática, maravillosa idea administrativa, que tiene por objetivo lograr que los recursos se inviertan de manera más eficiente, programando su inversión de acuerdo con necesidades locales, supuestamente mejor conocidas por los líderes de la comunidad, quienes deben tener autonomía para utilizar los recursos de acuerdo con las “necesidades sentidas” in situ.

En realidad lo que se descentralizó fueron las necesidades locales de corrupción obviando para todo las necesidades de la comunidad.

Uno de los cambios que trajo la elección de  los gobernadores por voto directo, tal vez este afán de hacer las cosas diferentes buscando una salida a una realidad insatisfactoria, por ensayo y error sin sensatez; fue lo que hizo  desaparecer de las oficinas públicas todos los funcionarios  conocidos,  los que quedaron dejaron de tener tiempo, sus personas o sus actitudes, fueron suplantadas por otras que nadie conocía, y de trato  impersonal. Mostrando un “profesionalismo” que no se reflejaba para nada en eficiencia.

Trámites  que anteriormente se hacían en una mañana, comenzaron a tomar meses. Tal vez inadvertidamente se cambió un modelo de atención pública centrado en el usuario por un modelo centrado en el funcionario, el cual además  accedía al puesto por  recomendación política más que por capacidad, explicándose perfectamente la ineficiencia administrativa, amén de que comenzó a prevalecer como valor la obediencia ciega, en vez de la eficiencia en lo que se hace. La baja autoestima  sustituyó a  la dignidad. Y es que hay que tener muy baja autoestima para permitir que atropellen nuestro proyecto de vida o la necesidad hace que se supedite a una paga mensual.

Por alguna razón las personas que se prestan para éste tipo de cosas no son las más eficientes en su trabajo,  si además saben que con su juramento de obediencia ciega, adquieren una patente de corso para hacer o no hacer lo que se les ocurra o se les deje de ocurrir, sin riesgo a ser despedidos, entonces deja de haber necesidad de hacer las cosas bien.

La escena ante una oficina pública descrita anteriormente  cambió:

Luego  de 4 horas de espera de pié, pues todas las sillas desvencijadas están ocupadas, sin baños públicos que funcionen, con la vejiga urinaria bien llena, temerosa de salir  para ir al  baño, y perder las 4 horas de espera, se presenta ante una secretaria, muy bien arreglada, con las uñas recién pintadas, lo que le impide utilizar las manos, le llama:

-¡Sra. Rodríguez!, ¡Señora Rodríguez!, Aquí está…, tiene que acudir rápido cuando la llamen, mire como está esto lleno de gente…,-sin dar tiempo a responder- mire señora tiene que hacer todo  de nuevo. La partida de nacimiento que trajo se venció ayer,  tiene que agarrar número para  meter de nuevo los papeles…

– Dr. ¿cómo esta?, ¿pase  por aquí, tiene mucho rato esperando?.

-No si acabo de llegar…

-Ya le resolvemos eso, ¿Trajo la partida de nacimiento?, no, no importa. A usted todo el mundo lo conoce.

-Gracias, comenzó articular torpemente, la Sra. Rodríguez,  mientras indignada piensa: “¿cómo es posible que los datos de nacimiento que son los mismos siempre, haya que renovarlos cada 3 meses?, ¿Cómo puedo llegar al primer llamado si hay tanta gente?, la gente se acumula por culpa de su propia ineficiencia en planificar su trabajo, o por dedicar el tiempo a actividades que no tienen que ver con su trabajo, como pintarse las uñas por ejemplo”. Se planteó hacer una escena y pedir hablar con el Jefe, pero luego  desistió ante la posibilidad de que el Jefe no estuviera, se molestara por tener que atenderle, le diera igual respuesta y si se enfrentaba a la secretaria… sabía de gente a la cual se le desaparecían papeles y tenían que hacer el trámite varias veces luego una discusión.

-Resina mija,- le comentó una vecina- ¡Resignación y mas nada es lo que nos queda a los pobres!.

En éste sistema de valores invertidos, quien  se rebela o trata de hacer  lo que sea  justo o adecuado a los intereses de la mayoría, es reprimido y expulsado, se favorece una sociedad de antivalores.  La intolerancia fundamenta la  filosofía administrativa. Al anular la crítica,  perdemos la percepción exterior de la realidad, terminamos creyendo nuestra propia percepción, y comenzamos a vivir en una realidad virtual. Creada a nuestra imagen y semejanza que causa infelicidad, descontento y desigualdad a nuestro alrededor.

Cuando no se premia la excelencia, de forma automática se castiga al igualarla a la mediocridad. No existe entonces  una razón para buscar la perfección, se pierde éste importante valor en la sociedad y en una sociedad sin valores, todos terminan siendo infelices. Es como si se perdiera la brújula que guía hacia la felicidad.

Lo mas grave, sucede cuando la sociedad tiene tan poca reserva moral que permite que éste régimen se imponga  y comienza a asumirlo como un estilo de vida, entonces la misma sociedad comienza a generar injusticia que se va acumulando hasta que la mayoría termina siendo desfavorecida, puesto que por muy rico que sea un país, la distribución de privilegios de manera desproporcionada, termina beneficiando a un grupo sobre los demás, lo cual es fuente de presión social.

Esta tal vez sea la base de la tan cacareada  decadencia de occidente.

Si asumimos  que las civilizaciones tienen ciclos, con un período ascendente, durante el cual florecen, generando bienestar a sus integrantes, llegan a un clímax de eficiencia y luego empiezan a decaer, distribuyendo desigualdad en la mayoría, que  genera descontentos, que  si no se les da una válvula de escape, al igual que una olla a presión, crean un estallido social, que origina un cambio y de ésta forma suele iniciarse otra civilización que a su vez tendrá su ciclo.

El éxito de la  civilización occidental se basa en un sistema, que ha permitido, evitar la acumulación de la presión social, las elecciones. Los políticos saben o deberían saber que ésta ha sido la razón por la cual occidente ha sobrevivido a la las debacles de otras sociedades que por oposición llamaremos orientales.

Es una gran idea el hecho de permitir, que en una sociedad se haga lo que piensa la mayoría, así se trate de una mayoría manipulada, que es tal vez el nuevo problema que presenta éste sistema, la manipulación de las masas para lograr un objetivo. Lo  cual es relativamente fácil para líderes de suficiente carisma y sagacidad, en un conglomerado de personas sencillas y poco ilustradas.

Los cambios en un sistema democrático, se producen entonces, gracias a que la masa crítica de la población piensa de una manera y logra canalizarse eficazmente periódicamente a través de las urnas electorales. Por eso los gobiernos hacen consultas, al pulsar la opinión de la mayoría, deberían toman acciones coherentes con ésta mayoría, para evitar que se acumule “presión social”.

Siempre queda la opción de manipular a la población para obtener objetivos precisos,  en lo que  son expertos los regímenes comunistas y que empezamos a ver en algunos regímenes capitalistas, tentación peligrosa para los gobernantes ya que históricamente estos manejos han llevado dentro de si mismos el germen de su propia  destrucción.

Regímenes basados en  tratar de quitar el albedrío a la mayoría, aprovechándose de la escala  de necesidades que estableciera Maslow. Esto es: si no se tiene comida, no se puede pensar en cambios sociales, ya que la primera necesidad es el alimento creándose un circulo vicioso de necesidades, ineficiencia estadal a su posta, culpa a factores externos de ésta ineficiencia, mayores necesidades, lo que impide plantearse objetivos mas complejos. Si a esto añadimos una crisis educativa, que resta herramientas intelectuales,  entonces tenemos la mezcla adecuada para que un gobernante se mantenga en el poder. Esto ha sido ensayado en muchos experimentos sociales, que han terminado algunos luego de que éstos líderes nefastos han muerto o han sido execrados en un estallido social.

Este planteamiento, que puede estar simplificado excesivamente, puede ser como jugar a la ruleta rusa para un régimen, ya que el hambre y la miseria, en quien no está acostumbrado a sufrirla, pues el hombre medio es capaz de acostumbrarse a todo,  puede ser un detonante de violencia importante,  dependiendo de sus posibilidades de represión, y de lo que la mayoría esté dispuesta a tolerar,  puede acabar bruscamente con las pretensiones de un determinado gobernante.

Los gobiernos pueden contar con la represión, pero ésta ante el hambre no sirve de mucho, el hambre puede haber sido la principal fuerza de cambio en las diferentes civilizaciones, sin embargo algunos gobernantes han sabido manipularla al pretender convertirse en salvadores, suministrando alimentos con alegorías de su personas para de ésta forma ganar un poco de escape en la presión social y de paso obtener algún beneficio, desde tiempos del imperio  romano se utilizaba la máxima “a la plebe pan y circo”. Sin embargo, otra máxima no es menos cierta:  “Se puede engañar a alguien algunas veces, se puede engañar muchos, muchas veces, pero no se puede engañar a todos todas las veces”.

“La verdadera picardía es ser honesto”, nada mas cierto,  a la larga los beneficios son mayores y el verdadero deseo es pasar a la historia, entonces el tiempo que todo lo cura, en su paso irrefrenable, tratará mejor al honesto en su recuerdo.

La decadencia en nuestra cultura puede originarse en  una pérdida de la honestidad. Esto es,  nuestra civilización ha desarrollado mecanismos de engaño, al basar sus juicios en las   apariencias, como dicen los abogados que son expresión de la realidad cultural, “lo importante no es la verdad si no lo que se pueda demostrar”, si bien esto no es deleznable  en el mundo jurídico ya que  evita acusar a un inocente;  en la sociedad en general, cuando este valor prevalece sobre la honestidad, se crean desequilibrios que desorientan a la mayoría, causando desconfianza en sus líderes.

La mayoría  entonces no encontrará un escape a sus frustraciones en las urnas electorales, esto podría ser el principio del fin de orden occidental tal como lo tenemos establecido y tal vez sea el inicio de otra civilización más madura, enfocada más en el hombre y en la preservación de los recursos del  planeta que en lo material y superficial, fuente de grandes desigualdades y de destrucción de las limitadas reservas de nuestra biosfera.

“-¡Bueno!, el crecimiento económico de nuestro estado es un hecho, los indicadores de reactivación de la economía, dados por la reactivación de la construcción, disminución del desempleo, inversión en salud ¡son excelentes!…

-Disculpe, señor gobernador, pero éstos indicadores tienen fallas en su diseño, además, la construcción se  reactivó a expensas de las obras municipales y estadales, que aún no han sido canceladas a los contratistas  y existen deudas laborales importantes en relación a los nuevos empleos creados y a pesar de los indicadores de inversión en salud, los indicadores de enfermedad, se han agravado en los últimos años. 

-¡Ah, No!, ¡Así no se puede!, ¡tu lo que quieres es sabotearme!, ¿Tu cómo que te estas cuadrando con los de la oposición?. ¡Ni se te ocurra dar a conocer estas apreciaciones personales tuyas!. 

-Disculpe señor, pero no son apreciaciones mías, son cifras que he constatado  y que se manejan en la cámara de la construcción, en el Instituto del trabajo y en el Colegio de Médicos local.

-¡Todos en manos de la oposición!, ¡Es que así no se puede!, ¡Uno se esfuerza por hacer lo mejor, todo el trabajo realizado, trasnocho,  gestiones para conseguir ingresos y en vez de agradecérmelo…, con esto es que le pagan a uno!,  ¡Son unos desagradecidos!, por eso cuando yo termine mi gobierno, me voy del país, ¡Es lo que provoca!, ¡Después de tanto esfuerzo…!

Por supuesto el diálogo anterior va seguido de la “dimisión”, del colaborador  que contradijo al gobernador, en las semanas siguientes y de una campaña de desprestigio  oficial contra las instituciones, que se oponen a la “excelente labor” que lleva a cabo el gobierno regional.

Por esto o por alguna otra razón, de pronto se rompió el equilibrio en San Felipe, aparecieron los cambios asociados a la sociedad moderna, que no es más que la imposición de un capitalismo despersonalizador, como sucede en  las sociedades “libres” sin controles de justicia eficiente, es fuente de desigualdades muy amplias.

Las personas dejan de ser importantes en el momento en que no producen algún beneficio, los lazos entre las personas dejan de ser afectivos y se convierten en relaciones de intereses.  La amistad depende  de que intereses similares se enfrenten, en el momento en que los intereses cambien, cambia también la amistad; las relaciones interpersonales se convierten en contratos y  se pierde el valor del ser humano como tal.

-¿Qué tenemos hoy?, pregunta el médico al llegar a pasar su visita diaria de Hospitalización.

-Una vesícula en la cuatro, un riñón en la cinco, el páncreas e la 8 está mejor y la laringe ya tiene su preoperatorio completo…

Esta despersonalización llegó a tocar hasta ciencias humanas como la medicina. Pero también en las ciencias sociales, y en la política. Nos olvidamos que tratamos con personas, que tienen un proyecto de vida, supeditado  a las decisiones que tomemos los profesionales. Afortunadamente ya se sienten aires de cambio.

Si no existe un sistema judicial que controle a los individuos en su búsqueda de intereses, entonces la mayoría más débil,  cae en las manos de minorías beneficiadas, si ésta mayoría  perjudicada, tiene acceso al voto, la frustración se convierte en   caldo fértil para el odio que si es canalizado por algún liderazgo, lleva  a la polarización social.

Alguna “cabeza caliente” podría  plantear que la falta del justicia es culpa del sistema capitalista, cuando en realidad, se debe a la incapacidad de la sociedad para normar y controlar el sistema y de hacer prevalecer valores de  universales; de justicia, que garanticen un trato  igual para todos,  beneficencia que obliguen a hacer lo mejor para la mayoría, no maleficencia que impidan hacer daño y autonomía que promuevan el respeto a cada plan de vida individual.

La pérdida de estos valores en el sistema es lo que llaman algunos  “capitalismo despersonalizador y aberrante” que siempre favorecerá a las minorías que ejerzan la dirección de los medios de producción.

Lo anterior, históricamente ha sido  responsable de la aparición de salidas violentas por parte de una mayoría empobrecida y engañada  enfrentada a una minoría poderosa y aprovechada, con poder económico para comprar las instituciones de una sociedad sin valores donde todo se compra y todo se vende.

Tal vez ésta sea la base de tantas desigualdades que comienzan a nivel local en nuestras casas y terminan desperdigándose a nivel de naciones mas y menos favorecidas y dan origen a un sistema mundial de desigualdades, que tienden a causar  estallidos de violencia como forma de rebeldía. Y sus consecuencias son  inmensurables y que no deben ser enfrentadas   con más represión y violencia, que no van al fondo del problema y por ende no solucionan   la permisividad a la  injusticia y la desigualdad.

Los gobiernos deberían ser los principales interesados en mantener un sistema judicial eficiente e independiente. A la larga reditúa en beneficios sobre el sistema y los que viven del sistema a la larga salen favorecidos. Unos de los principales retos de la sociedad occidental está en tratar de hacer llegar la igualdad ante la justicia a sus naciones menos favorecidas, en ello tal vez esté el futuro del sistema de vida occidental.

El problema en las naciones pobres no es económico, es ético y moral. Resolviendo esta parte de la ecuación se resolverá lo demás, en los momentos actuales, ya no se trata de caridad, se trata de una necesidad de supervivencia de nuestra sociedad y nuestros esquemas de valores como los conocemos.

O tal vez  simplemente lo que pasó es que como estaba todo hecho, se intentaron maneras de hacer algo, aunque no fuese necesario hacerlo, aparecieron las talas de árboles centenarios,  para “embellecer la ciudad y evitar que rompan las aceras”, los grandes aserradores arrasaron con los árboles de las cabeceras de los ríos,  las areneras retiraron arena indiscriminadamente de sus cauces. Los frutales dejaron de estar disponibles, pues sus cosechas que regalaban a los niños, eran vendidas.

La tierra herida comenzó a enfermar y a secarse, la neblina en las mañanas se alejó, empezaron las crecidas de los ríos en las épocas de lluvia alternadas con su sequía en el verano y comenzó a faltar el agua en las casas. Se derrumbaron las montañas sobre los cinturones de miseria y las construcciones sin planificación, apareciendo la tragedia que llenó los mares de cadáveres y dio oportunidad a los corruptos de hacerse con el dinero de las ayudas internacionales. Continuando con los  ejemplos de escasez en la abundancia, típicos del tercer mundo.

Donde no existe flujo de dinero suficiente para lograr una presión de bombeo de recursos que llegue hasta las manos del pueblo, pues la cañería corrompida por donde se distribuye, se agrieta en muchos sitios, dándole salida al flujo fuera de ella. Produciéndose mayor escape por las grietas laterales,  mientras mayor cantidad de recursos se le introduzcan.

Los patrones de comportamiento social variaron, apareció la búsqueda del placer en si mismo como estilo de vida, sin importar las consecuencias, lo que importaba era divertirse y gozar. En vez de dosificar la alegría como una luz que dirigiese el camino, la comenzamos a utilizar indiscriminadamente produciendo una  luz intensa que en ocasiones  terminaba incinerándose, acabando con todo lo que la rodease.  Como ocurre al cerebro ante el abuso de estimulantes, cuando la vida se hace tediosa. ¿Cómo puede alguien sentir tedio habiendo tanto por hacer?

Ya no alcanzaba el tiempo para nada, los niños que antes sólo tenían que extender una mano para comer, comenzaron a mendigar en las calles, a pesar de la bonanza económica, empezó a aparecer desnutrición en ellos y en sus madres  siempre embarazadas. Originando en las instituciones serias,  preocupación en relación a la generación de relevo.

Se agravaron las enfermedades infectocontagiosas, los accidentes de tránsito son causa importante de mortalidad en proyectos de vida truncados bruscamente y comenzaron a aparecer epidemias de enfermedades incurables, algunas de transmisión sexual. Se empezaron a registrar suicidios como causa importante de muerte aún en adolescentes,  apareció la violencia callejera y  las peleas que antes terminaban a golpes o con armas blancas,  comenzaron a terminarse con armas de fuego. Las casas antes abiertas de llenaron de rejas y paredes ante la inseguridad, originada en  asaltos,   secuestros y   robos. La dependencia a drogas y al alcohol, pasó a ser un iceberg de grandes dimensiones de lo que mucho de lo antes descrito es sólo su punta.

Cumpliendo aquella máxima atribuída a Núñez Arce quien afirmó que “Cuando un pueblo olvida sus virtudes, lleva en sus propios vicios su tirano”.Se fue gestionando un cambio político “revolucionario”.

Las instituciones, pintadas y vestidas de limpio, cada vez con más dinero asignado y menos  presupuesto  para funcionar, la dirección regional de salud contaba con vehículos todo terreno, para traslado de su personal directivo, que cada vez crecía más, mientras no habían ambulancias para trasladar enfermos, y los médicos y el personal sanitario se sentían frustrados ante la falta de recursos  que afectaba hasta sus nóminas.

Los vecinos se miraban con desconfianza y eran frecuentes las explosiones de violencia domiciliaria.

Era como si se hubiera roto la magia, la gente antes humilde y afable, se llenó de necesidades materiales que terminaron agriando la existencia, de repente no fue suficiente el dinero y había que buscar formas de conseguirlo, sin importar la manera, con el fin de poder satisfacer estas nuevas necesidades, y la ciudad se montó en el “tren del futuro”, curiosamente la mayoría de las cosas que antes funcionaban, dejaron de hacerlo a pesar de los equipos “modernos”.

Las personas perdieron su identidad, y empezaron a utilizarse términos como productividad para medir el éxito, el “quien eres”, se cambió por “cuanto tienes”. “Luis es un muchacho de buena familia”, se cambió por “Luis tiene una Toyota Station Wagon y un apartamento en la playa”.

Este cambio en el modo de pensar, no trajo felicidad a nadie, ni siquiera a los que habían logrado todos sus objetivos económicos. Se podía conocer a  personas que habían logrado todas sus metas económicas, llevándose a su paso lo que se interpusiera en sus intereses,  con grandes problemas familiares y la sensación de haber llegado, pero también con una sensación displaciente, dolorosa y asfixiante que se habían perdido de algo.

Una vez mi padre,  cuando tenía unos 8 años,  lo llevó a la Universidad Simón Bolívar, donde estaba haciendo un postgrado, lo detuvo ante una escultura y le pidió que la interpretara.

Se trataba de una escultura realizada sobre material reciclado, un cilindro de aplanadora, oxidada, apoyada sobre el suelo de uno de sus lados, lo que dejaba su eje mayor  perpendicular  al terreno. Elevándolo como un metro y medio del mismo.

Sobre éste eje mayor habían múltiples puntas, triangulares, de borde romo distribuidas al azar sobre la superficie que inicialmente era lisa, dejando un espacio de unos 50 cm entre cada punta.

A su vez, sobre éstas puntas, habían esculpido unos hombrecitos de hierro, se identificaban bien las figuras humanas, que trataban de subir por el cilindro, utilizando las puntas a manera de escalones, y de apoyo de brazos y manos como escaladores.

Había infinidad de hombrecitos subiendo,  y a medida que aumentaba la altura, disminuía el número de hombrecitos, muy pocos se encontraban en la cima.

Lo que mas llamaba la atención era el hecho de que éstos que se encontraban en la cima, estaban aislados unos de otros, mantenían sus brazos elevados, y miraban aún más arriba, algunos se llevaban las manos a la cabeza en señal de angustia o desesperación.

Luego de un rato de meditación, le respondió

-El éxito -respondí. –Significa el éxito. ¿Pero por qué los que logran el éxito siguen inconformes?, ¿Será que siempre el hombre busca algo mas?, ¿Será que lo importante es el camino y no necesariamente llegar?.

-Eso tendrás de que descubrirlo tu mismo, fue la respuesta usual de su padre, quien en el poco tiempo que compartieron, supo darles algunos consejos como éste, que no entendió si no hasta mucho después en su vida.

En San Felipe, por los cambios del “progreso”, con el tiempo  descubrió a conocidos y compañeros de generación,  que  se hicieron “ tan pobres, tan pobres,  pero tan pobres, que lo único que tenían  era dinero”. Expresión  escuchada con frecuencia en sus años de adulto  joven a  su madre.

“Nos convirtieron en extraños en nuestra ciudad”, tal vez ésa indeferencia que sentían los propios por su terruño condicionó esta desagradable situación.

Una de las teorías sociales establece que las sociedades se dirigen hacia donde la mayoría las lleva, lo cual depende de los valores y creencias que se manejen, ¿cuántos genios languidecen en la ignorancia por falta de oportunidad, cuanta belleza florece donde no puede ser vista, cuantos recursos humanos se pierden por que la sociedad no les permite expresarse?. El éxito del mayor imperio del mundo podría estar tal vez en ser la tierra de las oportunidades.

¿Cuántos genios no se pierden en mi país, en Latinoamérica y en mundo todo por falta de oportunidades?, nuestra propia cultura no se ha dado cuenta de que su principal fortaleza es el ser humano y se encandila ante falsos valores brillantes, y neciamente los busca e idolatra, desgastándose vida y planeta en éste ideal, generador de infelicidad e injusticia en un mundo cada vez mas pequeño, que nos obliga a convivir con vecinos indispuestos, siendo nosotros mismos sin darnos cuenta los culpables de su frustración.

Asumiendo una actitud miope de negar nuestra responsabilidad con una expresión típica de nuestra cultura occidental:”me es igual, no es  mi problema” que se traduce en todos los idiomas del primer mundo.

Se impone rescatar el humanismo y en nuestra decadencia replantearnos un renacimiento, hacia el hombre y el planeta, para que convivamos en él, surge una necesidad de madurez y que empecemos a ver  a la madre tierra y a nuestros acompañantes en ella, no como fuentes de recursos para nuestro beneficio hedonista, si no como compañeros a quien dar y de quien recibir sin abusar en este viaje de aventuras que llamamos vida.

Es cambiar nuestra visión del planeta, como sucede cuando un niño crece, mientras se es niño se ve a la madre como una fuente,  inacabable a la que se puede exigir sin límites y sin que cause ningún remordimiento puesto que es madre, y esa es su función, en la medida que el individuo crece y madura aparece como lo que es, alguien que siempre ha estado allí para proveer con su amor, incondicional, pero con sus limitaciones como todos  y se comienza   tratar con  respeto y admiración, al establecer que se trata  de un ser natural que ha fungido como una fuente inagotable, para eso es necesario un grado de madurez importante y nuestra especie ya se vislumbra que está empezando a alcanzarlo.

Para esto no es necesario la intervención de gobiernos, o de esperar que vengan ayudas internacionales, basta comenzar por resaltar valores familiares básicos, eso lo puede hacer cada quien por su cuenta y no requiere de inversiones de dinero, sólo de ánimo y de disposición.

La familia es como un resguardo, que siempre tenemos, es como la reserva que nos queda, después de que todo lo demás nos falla, siempre se puede contar con la familia,  que nos  permite franquear  obstáculos insalvables, en nuestra realidad cotidiana.

La familia forma parte de ella, y como tal nosotros mismos, la construimos o la destruimos en el día a día.

Tenemos la capacidad de, aún en los momentos más aciagos, convertir nuestra realidad en un cielo o en un infierno, todo por fuerza de la voluntad.

Generalmente no nos percatamos de la fortaleza de está capacidad de que fuimos dotados como especie, la mayoría de los logros de que se vanagloria, nuestra decadente sociedad moderna,  se relacionan bien con estos ejercicios de voluntad, fuerza que puede ser tremendamente constructiva o destructiva.  Todo dependerá de las decisiones que tomemos.

El darse de cuenta de que poseemos ésta facultad, es el primer paso en construirnos un futuro mejor, ¿Con cuanta frecuencia, no achacamos nuestra infelicidad a factores externos? , ¿Con cuánta frecuencia no somos nosotros mismos los causantes de nuestra infelicidad?.

El paraíso terrenal no se encuentra en vanas ilusiones materiales, ni en nuestro ambiente exterior, lo construimos nosotros mismos en el día, el ambiente cuenta de manera importante, pero es un factor condicionante y no limitante.

Podemos influir en el medio, mediante la promoción de la eficiencia, la justicia, la no maleficiencia y la beneficiencia, normas de comportamiento ético básico  a nuestro alrededor, participando en el sistema de manera constructiva. En resumen como dice Sartre: “Haciendo el bien no tanto por que lo mande dios,  si no por que es lo correcto”.

La base de la que parten todas nuestras potencialidades, y desde donde se fomentan o se frustran, es nuestra familia, nuclear y extensiva.

Si todos sus miembros entienden estos principios y los hacen extensivos al resto de la sociedad, entonces dispondremos de un ambiente menos violento que permitirá nuestro desarrollo personal y económico, buscando el beneficio individual, a través del beneficio mutuo familiar, lo que llevará a un desarrollo con menos desigualdades en nuestra sociedad.

Ya llena de conflictos por la distribución poco menos que justa de la riqueza, que origina situaciones violencia, que en sociedades con núcleos familiares enfermos, son fuentes de agresiones primero verbales, luego físicas y al final vitales.

El futuro mejor no llega por sí mismo, lo construimos en el día a día, está en nuestras manos hacer que ése futuro, sea un paraíso o un infierno.

Labor que llevan sobre sus hombros muchas madres  que la sociedad debería mirar con agradecimiento profundo, por intentar sin mezquindad, construir un futuro mejor para sus hijos, que son todos los hijos, pues como dice el poeta, “Una vez que se ejerce la maternidad, se entienden todas las madres y todos los hijos del mundo”. Prueba adicional de que todos los seres humanos somos iguales, y que sólo la ignorancia, puede hacernos creer que nuestras diferencias superficiales son reales.

En éste primer capitulo quise expresar mi filosofía de vida,  se trata de un proyecto autobiográfico,  tal vez me extend´ñi demasiado y puede que haya sido repetitivo en puntos importantes,   es un poco contextualizar el punto de vistas desde el cual  orientaré y oriento las dudas  que me suelen presentar en el día  mis pacientes.  El que quiere ir directamente a lo práctico se puede saltar olímpicamente esta parte.

 

2 thoughts on “Libro, salud Reproductiva. Mi punto de vista.

  1. Te felicito hermano…
    Una manera jocosa, sencilla, inteligente y amena de describir tu biografía entrelazada con tus opiniones y puntos de vista tu filosofía de vida. Tienes el don de manifestar a través de la escritura y de mantener en vilo a la gente que te lee. Usas ese toque de humor inteligente que te caracteriza, y que contrastas con un análisis profundo de los hechos, expresando con lenguaje claro y sencillo, que haces que todo parezca simple de entender.
    Muchas de las anécdotas, me han hecho recordar que sin saber, tuvimos una infancia feliz. Tenemos una maravillosa familia, llena de valores y principios. Y que recordar es una manera de vivir…desde mi humilde opinión, te ánimo y te invito ha seguir escribiendo. Esperare hasta la próxima entrega….

    1. Gracisa hermano por tus nobles palabras, me motivan a seguir, seguro que alguien pensará que no soy objetivo pues nos une un cariño fraterno, pero se que eres honesto y que no te cuesta cantar las verdades cuando algo no te parece, , lo he visto en el dia a dia. Conozco tu capacidd de análisis, tu inteligencia, tu condición de lector voraz, que te habilita para opinar además de tu honestidad al expresarte, sueles ser cauto cuando opinas lo que habla de sabiduria, ya que eres dueños de tus silencios y esclavo de lo que dices.
      Todo ésto lo digo para que sepas el valor que doy a tu comentario que me motiva a seguir, las recomendaciones que espero para mejorar imagino que me las harás por mail, jejjejeje, así no me pondrás en evidencia con lo prudente que eres.
      Gracas hermano, por ser y estar.

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